Un proyecto de ley del senador Federico Fagioli propone derogar la regulación del juego online en la provincia argentina de Buenos Aires y limitar la oferta legal a loterías, quinielas y sorteos, mientras otra iniciativa parlamentaria apuesta por endurecer los controles sin llegar a la prohibición total.
El debate sobre el futuro del juego online en la provincia de Buenos Aires ha abierto una nueva batalla política. El senador provincial Federico Fagioli ha presentado un proyecto de ley para derogar el capítulo relativo al juego por internet de la Ley Provincial 15.079, con el objetivo de eliminar la autorización de buena parte de las modalidades de juego digital.
La propuesta supondría prohibir las slots online, la ruleta, el blackjack, el póker y las apuestas, de modo que la oferta legal quedaría restringida a las loterías, las quinielas y los sorteos oficiales. La iniciativa sigue una línea similar a la prohibición federal del juego online adoptada en Brasil.
El proyecto contempla también medidas para ejecutar el cierre de la actividad. Los operadores tendrían que dejar de aceptar depósitos, devolver los saldos disponibles a los jugadores e informar al Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC). Este organismo sería el encargado de impulsar el bloqueo de los sitios web y las aplicaciones afectados por la prohibición.
Una alternativa que apuesta por endurecer los controles
Frente a la prohibición, el diputado Facundo Tignanelli ha impulsado una iniciativa alternativa que plantea endurecer las normas aplicables al sector sin eliminar por completo el juego online legal.
La discusión enfrenta así dos enfoques distintos sobre la regulación del mercado digital: uno que busca suprimir las modalidades de juego actualmente autorizadas y otro que pretende reforzar las restricciones y los mecanismos de control.
Tignanelli ha defendido la necesidad de afrontar los intereses económicos que rodean este debate. En declaraciones al medio Letra P, el diputado afirmó: «Se están tocando grandes intereses, es una lucha que hay que librar y la vamos a llevar a cabo».
La evolución de ambas iniciativas determinará si Buenos Aires avanza hacia una prohibición amplia del juego online o si opta por mantener la actividad bajo un marco regulatorio más restrictivo.














